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La Reserva Natural Privada El Patrocinio

Guatemala

Por Chris JordanAtardecer

La Reserva Natural Privada El Patrocinio es un lugar muy acogedor que se esconde en medio de una región conocida más por sus monocultivos de caña que la conservación.  No obstante, aquí un naturalista es capaz de despertarse debajo de la copa de un bosque neotropical entre los cantos dulces de las palomas, los píos orgullosos del azulejo, el ¨joot-joot¨ hipnótico del motmot, y los vuelos zumbidos de varias especies de colibrí.  Pero al agitarse, aunque sea un movimiento sutil, las urracas inmediatamente alertan al resto del mundo aviario que un desconocido anda en sus cercanías.  Con un total de 185 especies registradas oficialmente a la fecha, El Patrocino es un entorno ideal para observar las aves tranquilamente, tanto para los novatos como los expertos.         

Atardecer 1Sin embargo, la reserva es mucho más que sólo un patio de recreo para cualquiera persona a la cual le encanta la naturaleza.  Adentro del Patrocinio habita una comunidad pequeña que participa gustosamente en la conservación de la vida silvestre y el ecoturismo, conoce una cantidad impresionante de los ecosistemas locales, y protege a la flora y fauna de la zona con orgullo.  Si está ocupándose de sus jardines personales, realizando una pequeña investigación de la lombricultura, guiando a un visitante, o llenando los comederos de los pájaros, la dosis de salud y felicidad que da una vida un poco más cercana a la naturaleza comparada con la del guatemalteco típico que no tiene contacto con la naturaleza es casi tangible.        Don Chico

Don Chico, por ejemplo, ha estado compartiendo sus bananos con las aves desde que era niño cuando empezó a llenar comederos para ellas.  Pero su interés en la naturaleza ha estado creciendo a través de su vida adulta en la reserva y hoy día, él cuida una familia de pizotes, tiene varias colmenas colgando en su patio que se aprovechan cada Semana Santa para hacer que las fiestas sean un poco más dulces, y se ocupa de un jardín lindo.  Una vida rodeada de conservación y las oportunidades de sumergirse por completo en su ecosistema que le da, le permite trabajar cada día con la energia de una persona con la mitad de sus 78 años de edad. 

           

O Sergio, quien salió de su casa durante su adolescencia en búsqueda de una educación y una mejor calidad de vida.  Viajaba por México por casi una década, trabajando en una variedad de fincas para poder aprender todo lo posible sobre los cultivos y su diversificación.  En el camino, adquirió la capacidad de convivir con cualquier tipo de persona con paciencia, respeto, y diplomacia.  Este hombre decidió arraigarse en El Patrocinio porque, después de sus experiencias, se dio cuenta de que aquí, en un lugar donde se lleva a cabo experimentos en conservación, la agricultura, y el ecoturismo y donde existe una filosofía sostenible y una creencia en el bienestar de tanto la naturaleza como la comunidad, iba a poder aprovechar su conocimiento profundo de una manera que crearía un futuro más saludable, más verde, y lleno de esperanza para sus hijos.  Este año su primera hija, en lugar de tener que viajar por México o El Salvador para educarse, escogerá una carrera aquí en Guatemala y estudiará con el apoyo de su familia y la reserva. 

           

O Laura, quien escucha a los cantos de las aves mientras cocina con su horno que se diseñó con el fin de reducir la cantidad de leña que se utiliza en El Patrocinio. 

O Don Paulo quien era cazador por necesidad económica durante su juventud.  Al empezar a trabajar en la reserva, tuvo la oportunidad de convertirse en guía de aves y ahora está muy contento de ganarse la vida con su conocimiento del comportamiento de la vida silvestre de un modo que la protege. 

 

Hay un surtido de historias inspiradores que han brotado del enlace fuerte entre el ecosistema y la comunidad de El Patrocinio.  

 

Eso no quiere decir que la vida en El Patrocinio es muy fácil.  Cuesta muchísimo mantener una reserva privada porque, por lo menos en Guatemala, para que la conservación sea viable, las reservas privadas tienen que ser esfuerzos rentables, por lo cual tienden a ser no sólo zonas ecológicas sino zonas de agricultora sostenible.  …Y la vida campesina, aunque sea en una reserva, nunca es ideal.  Los miembros de la comunidad trabajan duro desde muy temprano por la mañana. Si bien no es un paraíso en cuanto a las condiciones sociales se han logrado avances en temas de la pobreza y la justicia social, ha sido un proceso lento, igual que en muchas regiones del mundo. Eso significa que, por ejemplo, no todos los niños tienen el lujo económico de ir a la escuela secundaria todavía. Lograr la rentabilidad es muy importante ya que sin ella lo logrado se perdería  y no se podría seguir mejorando las condiciones sociales, por lo que, para el Condueño de la reserva, Ing. Mario Aguilar, y el gerente de la agricultura, Sergio Vásquez, es necesario trabajar sin parar para asegurarse que el equilibrio que han establecido entre prácticas que son amigables con la naturaleza y prácticas que son sostenibles económicamente se mantenga.  

 

 

ComederosPero al final del día, vivir una vida campesina en La Reserva Natural Privada El Patrocinio sí tiene muchas ventajas en comparación con otras fincas o empresas.  Aquí es casi como si se realizara un experimento continuo en la diversificación de cultivos y la producción de abonos orgánicos; y para muchos, poder involucrarse en el experimento es divertido.  Actualmente, hay parcelas de café de sombra, de rambutan, de cacao, de macadamia, de pacaya, de banano, y de varios otros cultivos que acompañan a los bosques naturales de esta reserva de 147.60 hectáreas que se sitúa unos ocho kilómetros del Santiaguito, uno de los cuatro volcanes activos de Guatemala.  Además, los adultos, como Paulo, Chico, Sergio o Laura, y muchos de los niños del lugar tienen varias oportunidades que la mayoría de la gente de las regiones rurales de Guatemala no tiene.  Algunos se capacitan en turismo, otros se matriculan en cursos para convertirse en guías de aves, otros asisten clases de cocina para poder atender a los visitantes de la mejor manera, y todos tienen el lujo de vivir en un medio ambiente boscoso y refrescante.


            Es un lugar bastante interesante lleno de muy buena gente que realiza la conservación de la naturaleza de un modo que tal vez la mayoría de los ciudadanos urbanos de los Estados Unidos no conozcan.  Y a través de una charla con Don Chico acerca de las distintas especies de animal que comen de las varias plantas de su jardín; una plática acerca de la diversificación de cultivos con Sergio; una visita a la cocina de Laura para probar una de sus ricas comidas directo del horno verde; un tour de aves con el amigable, humilde Don Paulo; o una caminata por el bosque con los niños de la comunidad, es seguro que uno aprenderá a interactuar más ampliamente con lo que la naturaleza y la vida nos ofrecen. Vea como la comunidad de El Patrocinio celebra las aves en sus terrenos verdes.  Al pensarlo un rato, tal vez las actividades y comentarios de ellos les animen a Uds. a diversificar las maneras de que las celebran en los suyos.  

Aprenda más acerca de la reserva: www.reservapatrocinio.com

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